“Te doy lo mismo que un francés, pero más barato”. Y eso es un error.
En los confines de Rioja Alta, donde las sierras de la Demanda y Cantabria dibujan el horizonte, se esconde un viñedo con nombre de emperatriz y alma contemporánea. Allí, en Baños de Rioja, los hermanos Eduardo y Víctor Hernáiz decidieron hace casi tres décadas transformar el legado vitícola de Eugenia de Montijo —la última emperatriz de Francia, pionera en su época— en uno de los proyectos más sólidos, personales y sostenibles de la denominación.
Finca La Emperatriz es hoy mucho más…