La copita antes de dormir para conciliar el sueño tiene un precio muy alto. Y va más allá de las calorías vacías
El alcohol es algo cultural. Brindamos como forma de celebrar cualquier acontecimiento y, aunque parece que las nuevas generaciones han dado un volantazo a los hábitos de consumo, en América, Asia y Europa bebemos mucho, mucho alcohol. Tanto que los siete países que encabezan la lista son europeos y hasta hay quien, tradicionalmente, tomaba una copa -o dos- como herramienta para conciliar el sueño.
Obviando otras implicaciones en nuestro organismo y pasando por alto el supuesto beneficio porque…