una boticaria hace vinos naturales en Aragón
Todo empezó en 2009, cuando Pilar Herrero, una farmacéutica aragonesa compró una finca entre seis amigos en Daroca, en la ribera del Jiloca, en pleno Aragón. “La finca tenía viñedos, almendros, cerezos… y estaba abandonada. Cuando la compramos, vendíamos la uva. Y poco a poco la gente que la compraba nos felicitaba por ella. Hasta la llevamos a la universidad para hacerle los estudios pertinentes”, dice Herrero, hoy directora y copropietaria de Pago de la Boticaria.
Una…