¿Un vino turbio es más sano? La revolución que impulsa la sustentabilidad en las bodegas
Una flexibilización regulatoria abre la puerta a vinos con sedimentos naturales, reduce procesos industriales y favorece a productores que apuestan por la mínima intervención y la sustentabilidad.
Durante décadas, la transparencia fue una condición casi obligatoria para que un vino pudiera llegar a la góndola.
Una botella perfectamente brillante, sin partículas visibles ni rastros de sedimentos, era considerada un símbolo de calidad y profesionalismo.

