«Muchas personas cometen el error de seguir bebiendo la misma cantidad que hace 15 años y lo notan»
Hay un comentario que comenzamos a escuchar a menudo —o decimos nosotros mismos— cuando hemos pasado los 40 años: «Antes podía tomarme dos copas de vino y al día siguiente estaba perfectamente; ahora con una ya duermo fatal». No es necesariamente una impresión. Nuestro organismo a los 40, 50 o 60 años no procesa y distribuye el alcohol exactamente en las mismas condiciones que décadas atrás.
Una de las razones está en la composición corporal. A medida…