médicos y estudios no piensan lo mismo
Entre la gente joven no es habitual comer a diario con una o dos copitas de vino. Pero a partir de los 50, y sobre todo de los 60, es de lo más común acompañar las comidas con una copa de vino, solo o con gaseosa. No sabría decir si esa costumbre tan extendida entre las generaciones de más edad es porque sencillamente nos gusta comer así y forma parte ya de nuestra cultura, o porque hemos asumido esos mensajes que hemos recibido durante años afirmando que tomar una copa de vino al día era…