La ruta del vino más fascinante de Sudamérica recorre montañas, viñedos y pueblos tranquilos donde todavía se respira autenticidad
Hay viajes que se recuerdan por lo que se ve y otros por lo que se prueba. Esta ruta pertenece a las dos categorías. Mendoza concentra la mayor parte de la producción vitivinícola del país y es la base natural para empezar, pero el viaje gana dimensión cuando se entiende que no todo sabe ni se vive igual: cambian los paisajes, las altitudes, las bodegas y hasta la forma de sentarse a la mesa.
Descubrir Argentina a través de sus vinos es también recorrer escenarios muy distintos entre sí. Para…