de productores muy jóvenes a sorpresas internacionales
Un lugar fruto de estos tiempos. Es ahora cuando barrios como el de Carabanchel empieza a admitir locales que significan una huida. Del centro, de la presión, de la uniformidad. Así, Natalia Cano y Rafaella Mey encienden la bombilla de su pequeña aventura, un bar de vinos naturales de lo más sencillo pero cargado de atmósfera. Entre Marqués de Vadillo y Santa María de la Cabeza, estas dos limeñas que se conocieron en Madrid (pasaron por el fiasco que fue Chuck’s) estrenan un diminuto espacio…