Ábalos como destino: la frontera invisible
En Ábalos no existe una frontera clara entre el pueblo y el vino. Los dos llevan siglos creciendo juntos. Sólo basta mirar alrededor para entenderlo: caminos que desembocan en lagares rupestres, guardaviñas escondidos entre cepas viejas, bodegas familiares abiertas en las calles del casco urbano hacen del municipio uno de los mejores ejemplos de cómo el Rioja se vive en esta tierra.
En pocos lugares el enoturismo resulta tan coherente con la propia vida de sus…
