El enoturismo bate récords en Valladolid y crece con nuevas iniciativas como otro hotel en la N-122
Al calor de la milla de oro del vino, junto a las terrazas de viñedo de Quintanilla de Arriba, Lynus alumbraba dos edificios en 2016 para acoger su bodega e instalaciones auxiliares. Y hoy, nueve años después, proyecta sumar un tercero al imponente paisaje enológico de la N-122, anexo al segundo (el más pequeño) y justo al lado de un acceso a la futura autovía, para crecer más incluso por la parte enoturística que por la industrial vinícola.
Con una producción de apenas 60.000 botellas…