Una ciudad prolija, cuidada, impecable, con una arboleda envidiable y la precordillera siempre presente, que forma parte de las “8 Grandes Capitales” mundiales del vino. Amplios parques ideales para caminar o disfrutar en bicicleta y, en los alrededores bodegas y viñedos que conforman una ruta del vino reconocida en todo el mundo, a los pies de la Cordillera de los Andes y coronada por una gastronomía de alto nivel.
Paseos de alta montaña que proponen encuentros con la historia y paisajes…