La bodega más visitada del mundo está en Querétaro (México)
En un mundo cada vez más globalizado, donde los viajes se multiplican pero la autenticidad escasea, el enoturismo emerge como una forma de turismo con alma. Más allá de la copa y del brindis, el enoturismo ofrece una experiencia cultural, económica y territorial que conecta el paisaje con el paisanaje, el producto con el productor, y al visitante con la historia viva del vino. Así lo expuso con claridad el sociólogo y divulgador Lluís Tolosa en la…