Las uvas autóctonas valencianas que casi nadie conoce (y los vinos naturales que las están rescatando)

Cuando alguien piensa en vino valenciano, los nombres llegan solos: Bobal, Monastrell. Son las banderas visibles de una región con 55.131 hectáreas de viñedo —la cuarta superficie más grande de España— y una historia vitivinícola de más de dos milenios. Pero detrás de esas dos variedades estrella existe un patrimonio genético que la filoxera casi borró del mapa, que sobrevivió en bancales olvidados, jardines botánicos y bancos de germoplasma, y que hoy un puñado de viticultores de…