«El vino natural es mucho más divertido»
«Estudié FP Agraria y la intención era quedarme en casa, pero no teníamos una finca muy grande. Tampoco se valoraba el producto final de los agricultores. Tanto si tenías avellanas o melocotones, la calidad se daba por supuesta. No se pagaban más si eran mejores. Era frustrante. Cuando empezó la Escuela de Enología en Tarragona vi que en el mundo del viticultor, el producto, el vino, importaba».
Y se hizo enólogo.
Estuve muchos años trabajando como enólogo. Cuando mi padre se jubiló…